Entendemos lo que la naturaleza le hace a tu operación.
Y cuánto (o qué) te cuesta.
Microclima, suelo, recursos hídricos, escenarios a largo plazo. Todo esto cruzado con factores socioambientales, mercado y legislación. Sí, es complejo. Y es exactamente por eso que la mayoría aún lo subestima.
Si formas parte de esa mayoría, te está costando más de lo que imaginas.
Microclima, suelo, napas freáticas, calidad del aire. Piezómetros, sondas de humedad a múltiples profundidades, acelerómetros geotécnicos, monitoreo de PM2.5 y PM10. Sensores propios en campo, procesamiento por IA, lectura continua. No dependemos de datos de terceros.
Calibramos modelos climáticos globales con datos de campo, ajustados por topografía e historial local. Después los cruzamos con mercado, regulación, geopolítica, estacionalidad. El resultado ya no es dato. Es inteligencia a medida.
Dashboard, alerta, informe, input directo en el sistema del cliente. El formato depende de cómo se toma la decisión. La inteligencia se adapta al contexto de quien la recibe, no al revés.
Finalistas del Tech4Positive Futures, un premio global de ESG, con un proyecto que usaba redes neuronales convolucionales e imágenes públicas de satélite para detectar deforestación en el Amazonas. Económico, eficiente y de código abierto.
Desde entonces, adaptamos el modelo. Y resultó aplicable a mucho más que un bosque. Los resultados fueron lo suficientemente prometedores como para hacer inadmisible que la historia se detuviera ahí.
BRISE es lo que vino después.